sábado, 28 de agosto de 2010

Poesia para Yemanja


La luna brillando en lo alto me recuerda a ti, las olas del mar avanzando sobre el arena fría de la noche me recuerdan como tu avanzaste sobre mi corazón. Recuerdo como un día llegaste y sin darme cuenta Yemanja me enamoro.
Llegaste y me llenaste de esperanza, de fuerza y de pureza el corazón.
Desde ese día sueño con poder verte danzar sobre las aguas de tu inmenso mar, pienso y trato de imaginarme tu figura, piel morena, brillando junto a tus joyas replegando admiración.
Tu cabello negro camuflado en la noche y tus melodías serenas causantes de mi amor por ti. Ese amor hijo del respeto que siento por ti y de la paz que me brindas al poder imaginarte.
Tu reino azul verdoso, celeste acuarelable guarda la joya más hermosa de todo el mundo, te guarda y protege a ti, una rosa en las profundidades, “mi rosa das aguas”.
Amo amarte de ésta manera, amo saber que siempre estas para cobijarme en tu manto que se pierde en las olas del mar. De tus manos brotan luces armoniosas y caricias llenas de amor y ternura.
Tú eres luz en mi completa oscuridad, tú simplemente eres la brisa fresca a mí alrededor. Eres perfume y miel, suavidad y dulzura.
Mi Mae Yemanja.

En mi mundo

      Sigilosamente con tu dulzura y envidiable belleza entraste en mi mundo sin saber que tú presencia seria una nueva razón para volcar en una hoja cientos de cosas nuevas, cientos de sentimientos por descubrir.
      Te pienso una y mil veces, te siento en mí.
      En tus ojos me di cuenta que vivía aquel hechizo capaz de derribarme, capaz de someterme, aquel hechizo capaz de enamorarme.
      De ahora en mas, estas en mi mundo y cada vez que tu voz resuene en él cientos de poesías brotaran de la nada solo para ti y una brisa con color de sueños las llevara hasta tus oídos.
      En mi mundo, tu mundo de ahora en más, las estrellas te envidiaran por tu luz, las flores te insistirán para que les convides de tu perfume y yo adorare en silencio tu presencia por siempre.

Las personas y la poesia


Aquel que imagine sin buscar la lógica y viva en un mundo de fantasías sin ser interrumpido, lograra darse cuenta que cualquier persona puede llegar a un punto máximo de inspiración. Cuando ese momento llegue solo debes dejarlo fluir entre trozos de hojas y lápices de muchos colores, pues el orden no interesa siempre que reine la voz del corazón.
Es ese momento justo, ese momento en el que las manos cobran vida y plasman sobre una hoja, al igual que lo hace un pintor sobre un lienzo el puro arte proveniente de lo mas profundo del alma.
Puede ser que nadie entienda tus palabras o que lo vean como una perdida de tiempo, cursilería barata. Pero están aquellos que ven tu esfuerzo y pueden ayudarte a canalizar todo aquel potencial que hay en tu interior o simplemente pueden darte ese aliento necesario para no dejarte caer y para demostrarte que tus palabras tienen valor.
Cuando una persona se inspira deja fluir el alma, se deja ser y no puede reprimirse, no debe hacerlo. Una pasión incontrolable, un corazón destrozado, un odio incontenible, la felicidad más grande del mundo, todo eso y mucho mas son arte en potencia, lo que el alma siente es la materia del arte.
En fin, nuestra vida es arte y solo hay que saber encontrar nuestro punto inspirador.